Musculo abdomen

Musculo abdomen

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:meditacion

Diagrama de los músculos abdominales

Dolor en la pared abdominal: evaluación clínica, diagnóstico diferencial y tratamiento BRIAN SHIAN, MD, y SCOTT T. LARSON, MD, University of Iowa Carver College of Medicine, Iowa City, IowaAm Fam Physician.  2018 Oct 1;98(7):429-436.
El dolor que se origina en la pared abdominal se ha descrito desde hace casi 100 años 1, pero no recibió mucha atención hasta 1926, cuando se propuso una sencilla prueba de cabecera.2 Los informes de casos a principios de la década de 1970 sugirieron que el atrapamiento del nervio podría ser la causa del dolor de la pared abdominal y pudo tratarse con éxito con inyecciones locales.3,4 Más recientemente, el consenso ha sido que el dolor de la pared abdominal es comúnmente no reconocido, pasado por alto, subdiagnosticado y poco estudiado.5-11 Ampliar
FIGURA 1.Músculos de la pared abdominal.Ilustración de Christy KramesFIGURA 1.Músculos de la pared abdominal.Ilustración de Christy KramesLos nervios de la pared abdominal anterior son las ramas ventrales de los nervios espinales T6-L1 (Figura 2). Originalmente se pensaba que las ramas terminales de las ramas ventrales de T7-T12 entraban en el recto abdominal posterior lateral en un ángulo de 90 grados a través de un canal neurovascular fibroso, progresando anteriormente a través del músculo y la vaina del recto anterior para convertirse en los nervios cutáneos anteriores del abdomen. Una vez que esos nervios alcanzan la aponeurosis suprayacente, los nervios vuelven a cambiar de curso en ángulos de 90 grados por debajo de la piel.16 Un estudio reciente indica que su anatomía es mucho más compleja.17 El nervio L1 se bifurca en los nervios iliohipogástrico e ilioinguinal; el nervio iliohipogástrico perfora la aponeurosis oblicua externa superior al anillo inguinal superficial, mientras que el nervio ilioinguinal atraviesa el canal inguinal para emerger a través del anillo inguinal superficial.15 Ampliar

Músculos abdominales inferiores

Escanee activamente las características del dispositivo para su identificación. Utilizar datos de geolocalización precisos. Almacenar y/o acceder a la información de un dispositivo. Seleccionar contenidos personalizados. Crear un perfil de contenido personalizado. Medir el rendimiento de los anuncios. Seleccionar anuncios básicos. Crear un perfil de anuncios personalizados. Seleccionar anuncios personalizados. Aplicar la investigación de mercado para generar información sobre la audiencia. Medir el rendimiento de los contenidos. Desarrollar y mejorar los productos.
Si hace ejercicio, es posible que esté buscando la mejor rutina para desarrollar unos músculos abdominales planos y firmes. Cada año aparecen docenas de nuevos ejercicios, clases de fitness, productos, aparatos o rutinas que dicen esculpir y fortalecer los músculos abdominales.
Para evitar ser víctima de afirmaciones de ejercicios abdominales no probadas, engañosas o inseguras, es importante conocer la función de los abdominales. Esto incluye saber dónde está cada uno de los músculos, qué hacen y cómo se pueden ejercitar con el menor riesgo de lesión.
El músculo abdominal más conocido y prominente es el recto abdominal. Es el músculo largo y plano que se extiende verticalmente entre el pubis y las costillas quinta, sexta y séptima. El recto abdominal se conecta con la apófisis xifoides, un punto de referencia óseo situado en la parte inferior del esternón.

Músculos abdominales laterales

El músculo recto del abdomen, también conocido como “músculo abdominal”, es un músculo emparejado que recorre verticalmente cada lado de la pared anterior del abdomen humano, así como el de algunos otros mamíferos. Son dos músculos paralelos, separados por una banda de tejido conectivo en la línea media, llamada línea alba. Se extiende desde la sínfisis púbica, la cresta púbica y el tubérculo púbico en la parte inferior, hasta la apófisis xifoides y los cartílagos costales de las costillas V a VII en la parte superior[1]. Se une distalmente a los cartílagos costales de las costillas 5 a 7 y a la apófisis xifoides del esternón[2].
El músculo recto abdominal está contenido en la vaina del recto, que está formada por las aponeurosis de los músculos abdominales laterales. La línea exterior, más lateral, que define el recto es la línea semilunar. Las bandas de tejido conectivo atraviesan el recto abdominal, separándolo en vientres musculares distintos. En el abdomen de las personas con poca grasa corporal, estos vientres musculares pueden verse externamente. Pueden aparecer en conjuntos de tan sólo dos a tantos como doce. Aunque lo más habitual es que sean seis.

Tensión muscular abdominal

Piensa en tu núcleo como una fuerte columna que une la parte superior del cuerpo con la inferior. Tener un núcleo sólido crea una base para todas las actividades. Todos nuestros movimientos son impulsados por el torso: los abdominales y la espalda trabajan juntos para sostener la columna vertebral cuando nos sentamos, estamos de pie, nos agachamos, recogemos cosas, hacemos ejercicio y mucho más.
Los músculos del tronco son los que se encuentran en la profundidad de los abdominales y la espalda, y se unen a la columna vertebral o la pelvis. Algunos de estos músculos son el transverso del abdomen, los músculos del suelo pélvico y los músculos oblicuos.
Otro músculo que interviene en el movimiento del tronco es el multífido. Se trata de un músculo profundo de la espalda que recorre la columna vertebral. Trabaja junto con el transverso del abdomen para aumentar la estabilidad de la columna vertebral y protegerla de lesiones o tensiones durante el movimiento o la postura normal. Unas técnicas adecuadas de “fortalecimiento del núcleo”, aprendidas de un profesional sanitario cualificado, pueden favorecer la función combinada de estos grupos musculares. Ejercicios abdominales eficaces