Navasana

Navasana

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Abdominales navasana

Tanto si eres nuevo en el yoga como si eres un profesor experimentado y certificado, las posturas de yoga pueden enseñarte mucho sobre tu práctica y sobre ti mismo. Al practicar posturas de yoga desafiantes, Navasana (o “pose del barco”, ya que Nava significa “barco” y asana se refiere a “postura”) es una gran asana para ayudar a fortalecer tu núcleo y los flexores de la cadera. Sin embargo, la diferencia entre la práctica de Navasana y otros ejercicios “centrales”, como los abdominales, es que esta antigua asana también ayuda a estabilizar la parte inferior de la espalda, estimula el fuego digestivo y fortalece tanto el interior como el exterior. BKS Iyengar destaca la eficacia de las dos variantes de esta postura para ayudar a mantener la fuerza de la espalda en el famoso texto Light On Yoga: “Mientras [la espalda] sea fuerte y no necesite apoyo, uno se siente joven aunque tenga una edad avanzada. Las dos asanas dan vida y vigor a la espalda y nos permiten envejecer con gracia y comodidad”.
Sin embargo, más allá de fortalecer el cuerpo físico, la práctica de posturas como la Navasana tiene un beneficio más profundo, relacionado con nuestra energía sutil. Si estás familiarizado con los chakras, sabrás que el abdomen alberga el chakra Manipura, representado por el elemento fuego y vinculado a la fuerza de voluntad, la confianza y la fuerza interior. La Navasana conecta fuertemente con el abdomen, y pide no sólo que hagamos un esfuerzo físico, sino que despertemos también nuestra fuerza y fuego interiores. Cuando practicamos la Navasana, una mente errante hace que el barco se tambalee, lo que significa que se nos anima a dirigir la atención hacia el núcleo de nuestro ser, construyendo la resistencia interior y avivando el fuego. Si sientes que te falta cierta esencia “ardiente” en este momento, o quieres explorar formas de fortalecer tu chakra Manipura, intenta trabajar hacia -¡o incluso avanzar! – tu postura del barco.

Navasana yoga

El cuerpo adopta una forma de V, equilibrándose completamente sobre las nalgas. En diferentes variaciones y tradiciones, los brazos, las piernas y el torso pueden adoptar diferentes posiciones. En la Paripurna Navasana, las piernas y la espalda se levantan en alto y los brazos se extienden hacia delante y en paralelo al suelo. En la Ardha Navasana, las manos se entrelazan detrás del cuello y tanto la espalda como los hombros están más cerca del suelo.
Para entrar en la postura, comience sentado en el suelo. Dobla las rodillas, llevando las plantas de los pies al suelo, y lleva las palmas de las manos a la parte posterior de los muslos. Comience a inclinarse hacia atrás mientras desplaza el peso de los pies, levantando finalmente las plantas de los pies del suelo. Mantén el equilibrio sobre los huesos del asiento, sin apoyarte en el coxis. Alarga la columna vertebral para ensanchar y levantar el pecho[5].

Respiración en navasana

El cuerpo se pone en forma de V, equilibrándose completamente sobre las nalgas. En diferentes variaciones y tradiciones, los brazos, las piernas y el torso pueden adoptar diferentes posiciones. En la Paripurna Navasana, las piernas y la espalda se elevan y los brazos se extienden hacia delante y en paralelo al suelo. En la Ardha Navasana, las manos se entrelazan detrás del cuello y tanto la espalda como los hombros están más cerca del suelo.
Para entrar en la postura, comience sentado en el suelo. Dobla las rodillas, llevando las plantas de los pies al suelo, y lleva las palmas de las manos a la parte posterior de los muslos. Comience a inclinarse hacia atrás mientras desplaza el peso de los pies, levantando finalmente las plantas de los pies del suelo. Mantén el equilibrio sobre los huesos del asiento, sin apoyarte en el coxis. Alarga la columna vertebral para ensanchar y levantar el pecho[5].

Paripurna navasana

El cuerpo se pone en forma de V, equilibrándose completamente sobre las nalgas. En diferentes variaciones y tradiciones, los brazos, las piernas y el torso pueden adoptar diferentes posiciones. En la Paripurna Navasana, las piernas y la espalda se levantan en alto y los brazos se extienden hacia delante y en paralelo al suelo. En la Ardha Navasana, las manos se entrelazan detrás del cuello y tanto la espalda como los hombros están más cerca del suelo.
Para entrar en la postura, comience sentado en el suelo. Dobla las rodillas, llevando las plantas de los pies al suelo, y lleva las palmas de las manos a la parte posterior de los muslos. Comience a inclinarse hacia atrás mientras desplaza el peso de los pies, levantando finalmente las plantas de los pies del suelo. Mantén el equilibrio sobre los huesos del asiento, sin apoyarte en el coxis. Alarga la columna vertebral para ensanchar y levantar el pecho[5].