Teoria polivagal

Teoria polivagal

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:meditacion

La teoría polivagal simplificada

La teoría polivagal en psicoterapia ofrece la corregulación como un proceso interactivo que compromete los sistemas nerviosos sociales tanto del terapeuta como del cliente. El compromiso social proporciona experiencias de mutualidad y reciprocidad en las que estamos abiertos a recibir a otra persona, tal y como es. Para el cliente que fue rechazado en la infancia, este momento de ser recibido puede ser profundamente reparador.
Antes de ofrecer cualquier intervención dirigida a la regulación, desarrolla tu comprensión de la experiencia actual del cliente dentro del contexto de su historia de desarrollo, social y cultural. Por ejemplo, si está enfadado, valide firmemente por qué este enfado tiene sentido en el contexto de sus experiencias en el mundo. Explora lo que se siente al aceptarlos sin juzgarlos a ellos y a ti mismo tal como eres.
“El objetivo de regular las emociones no es hacer que los sentimientos desaparezcan. Más bien, el objetivo es ayudar a los clientes a construir su capacidad para montar las olas de las grandes emociones y sensaciones. Al principio, esto ocurre porque saben que estamos dispuestos a acompañarles en estos momentos difíciles. Con el tiempo, este proceso les ayuda a aprender que las experiencias temporales de contracción pueden resolverse en una expansión natural de emociones positivas como el alivio, la gratitud, el empoderamiento o la alegría”.

Ejercicios de teoría polivagal pdf

Se propone que las terapias mente-cuerpo, incluida la terapia de yoga, benefician la salud y el bienestar a través de una integración de procesos descendentes y ascendentes que facilitan la comunicación bidireccional entre el cerebro y el cuerpo (Taylor et al., 2010; Muehsam et al., 2017). Se ha demostrado que los procesos descendentes, como la regulación de la atención y el establecimiento de la intención, disminuyen el estrés psicológico, así como la actividad del eje hipotálamo-hipofisario (HPA) y del sistema nervioso simpático (SNS), y a su vez modulan la función inmunitaria y la inflamación (Taylor et al., 2010; Muehsam et al., 2017). Se ha demostrado que los procesos ascendentes, promovidos por las técnicas de respiración y las prácticas de movimiento, influyen en la función del sistema musculoesquelético, cardiovascular y nervioso y también afectan a la actividad del HPA y del SNS, con cambios concomitantes en la función inmunitaria y el bienestar emocional (Taylor et al., 2010; Muehsam et al., 2017).
Los procesos descendentes y ascendentes empleados en las terapias mente-cuerpo pueden regular la activación autonómica, neuroendocrina, emocional y conductual y apoyar la respuesta de un individuo a los desafíos (Taylor et al., 2010). La autorregulación, una capacidad consciente para mantener la estabilidad del sistema mediante la gestión o la alteración de las respuestas a la amenaza o la adversidad, puede reducir los síntomas de diversas afecciones como el síndrome del intestino irritable, las afecciones neurodegenerativas, el dolor crónico, la depresión y el TEPT a través de la mitigación de la carga alostática con un cambio en el estado autonómico que la acompaña (Taylor et al., 2010; Streeter et al., 2012; Gard et al., 2014; Schmalzl et al., 2015; Muehsam et al., 2017). Gard et al. (2014) han propuesto este modelo de mecanismos de autorregulación descendente y ascendente del yoga para la salud psicológica.

Ejercicios polivagales para la seguridad…

Con la ansiedad, la depresión y el estrés en alza, ¿se ha preguntado alguna vez cómo puede entender sus reacciones ante los retos y los factores de estrés de la vida? ¿O tal vez te has preguntado cómo puedes ser más resiliente? ¿Sabías que puedes mapear tu propio sistema nervioso?
Se trata de una herramienta muy poderosa que puede ayudarte a cambiar el estado de tu sistema nervioso para que te sientas más atento, conectado a la tierra y alegre durante el día y, lo que es más importante, durante tu vida. Antes de hablar de cómo mapear tu sistema nervioso, vamos a desglosar un poco más el sistema nervioso autónomo.
Los términos “luchar o huir” y “descansar y digerir” son los que normalmente utilizamos cuando hablamos de este sistema nervioso autónomo. Sin embargo, hay diferentes aspectos del sistema nervioso a los que se refiere la teoría polivagal, desarrollada por el Dr. Stephen Porges. El nervio vago, denominado nervio errante en latín, es uno de los nervios más largos y es un nervio craneal que se origina en el tronco cerebral e inerva los músculos de la garganta, la circulación, la respiración, la digestión y la eliminación. El nervio vago es el principal componente del sistema nervioso parasimpático y el 80 por ciento de sus fibras nerviosas son sensoriales, lo que significa que la retroalimentación es fundamental para la homeostasis del organismo. Bastante sorprendente, ¿no crees?

Comentarios

La teoría polivagal de Stephen Porges modifica significativamente nuestra comprensión de cómo el sistema nervioso responde a la amenaza y al trauma.    Como explica Elizabeth en un próximo artículo, la nueva teoría es relevante tanto para la mediación como para la curación del trauma.
A modo de antecedentes, el Sistema Nervioso Autónomo (SNA), una parte del sistema nervioso periférico, regula las funciones de los órganos internos, como el ritmo cardíaco, el ritmo de la digestión y la dilatación de las pupilas.    También responde ante un traumatismo o una amenaza.
El SNA suele estar formado por dos ramas, el sistema nervioso simpático y el parasimpático.    El sistema nervioso simpático activa el cuerpo, especialmente durante las emergencias (“lucha o huida”); el parasimpático es calmante (“descanso y digestión”).
El Dr. Porges ha ampliado nuestra visión del tema haciendo hincapié en un tercer factor: el nervio vago y su papel, a través de sus ramas, en la regulación del corazón, la cara, las vísceras abdominales y la respiración.    También se comunica con el cerebro.
El nervio vago, o más concretamente la rama ventral del nervio vago, controla los músculos de la cara, el corazón y los pulmones, partes del cuerpo que sirven para interactuar con otras. Este sistema distintivo de los mamíferos fomenta lo que Porges llama “compromiso social”.